Jerarquías y Costumbres

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Jerarquías y Costumbres

Mensaje por Grandes Clanes el Vie Ene 09, 2015 7:31 pm

Territorios
Son demonios. Con eso se dice todo. Los Setan, aunque han estado dispersos durante muchísimo tiempo, tal vez siglos, siempre han sabido que su hogar es y será por la eternidad el mismísimo infierno, más específicamente la Quinta Prisión, donde tienen sus viviendas. Este lugar, situado en medio de un acantilado y justo arriba de un río de lava, solía pertenecer a los condenados blasfemos que no cumplían con las enseñanzas divinas de Dios. Era custodiado por el demonio Séneca Litróf, el cual, a pesar de su peligrosidad, le tomó un gusto tremendo y decidió hacer su hogar ahí, construyendo una enorme vivienda en las rocas que atraviesan ambos lados. Viendo lo bien que el demonio se adaptó, otros más le siguieron el paso, hasta que los Setan se adueñaron de la prisión en su totalidad, volviéndola un sombrío vecindario donde ahora habita el clan entero. Debido a los lamentos constantes de los condenados, los Setan decidieron echarlos a todos de ahí, puesto que no los dejaban tranquilos.
Es rara la vez en la que se unen todos los miembros en un mismo lugar a excepción de sus festividades y cuando el Elohim los llama para llevar a cabo alguna misión, sin embargo, están siempre comunicándose los unos con los otros.


Costumbres
Megalon Erbfall
El evento más importante del Inframundo entero, esperado por todos y cada uno de los Setan, donde el Elohim del Infierno, antes de morir, cede el puesto a un nuevo sucesor, que lo iguala o supera en poderes y habilidades. Cabe decir que el nuevo líder pasa a tener la responsabilidad no solo de los Setan y Ladrones de Almas, sino del Infierno en su totalidad. La ceremonia se lleva a cabo en Giudecca -hogar del Elohim- y en presencia de todos los demonios y espectros que habitan sus dominios. Esto ocurre cada cinco mil años aproximadamente, y generalmente es el evento que marca el inicio de una nueva Guerra Santa contra Dios y sus ángeles, quienes intentan a toda costa evitar que esto pase.

Pecados Capitales
No tanto una celebración, pero sí una tradición llevada a cabo desde el inicio del Infierno. Inició cuando Hades creó a sus sirvientes, otorgándoles a cada uno alguna característica específica terminantemente prohibida por Dios llamada pecado, la cual guiaría sus acciones el resto de su vida. Desde eso, y hasta la fecha, cuando un demonio nace o se crea, el Elohim le concede una de estas, que se convierte en el centro de la personalidad del ser. Esta es inherente y permanece toda la vida, no importa que tanto se esfuerce el usuario por deshacerse de ella. Los siete pecados capitales son:  
• Lujuria: Caracterizado por un deseo sexual descontrolado, pensamientos lascivos recurrentes y excesivos, así como constante promiscuidad e infidelidad a la pareja. Los Íncubos y Súcubos son la muestra de lujuria en su esplendor. Durza Baranguer, sin duda alguna, es el demonio más representativo de este pecado en el Infierno entero.
• Gula: Se identifica con el consumo excesivo de comida y bebida. Asimismo, también se relaciona con los excesos de cualquier naturaleza que se realicen de manera irracional e innecesaria. Debido a su incontrolable deseo de consumir carne humana, los Ráksasa son los demonios más recurrentes de este pecado. Opeth Gespenst es un claro ejemplo, al igual que Antinoüs Tchalakov, segundo Elohim.
• Avaricia: Se refiere a la adquisición de riquezas desmedida, así como codicia extrema y ansias por adquirir riquezas en beneficio propio por encima de todo. Sus máximos exponentes son Chaos Gespenst y Hiroki Takashi.
• Pereza: Falta culpable de esfuerzo físico o espiritual; acedia, ociosidad. Igualmente actitud negativa frente a las obligaciones, aburrimiento excesivo y desinterés general. Es el menos frecuente del Infierno, puesto que cada uno de sus habitantes sabe que debe cumplir un papel que es indispensable para la correcta función del lugar. Madara Qíang se encuentra dentro de este pecado, al igual que Séneca Litróf aunque este último de manera no voluntaria, puesto que es totalmente necesario para su cuerpo el ahorro máximo de energías.
• Ira: Sin duda el más recurrente en todo el Infierno. Se define como un sentimiento no ordenado, descontrolado y desmedido de odio y enojo, así como deseos fuertemente dirigidos hacia la venganza. Principalmente se presenta en demonios de clase Dybbuk, ya que la gran mayoría es incapaz de dominar sus emociones. Los mayores representantes de este pecado son Folter Gespenst, Hannibal Lecter, Chrono Yeshua y Mayhem Messiah.
• Envidia: Rencor o tristeza por la buena fortuna de alguien, junto con el deseo desordenado de poseerla, al igual que regocijo por la desgracia ajena. Principalmente presente en Iblis pues no poseen un cuerpo propio. De esta forma Antares Akuma lo ejerce día a día, robando a condenados y sellando sus almas para su beneficio propio, al igual que Matthew Vollmond, quien ha causado desgracias a otros innumerables veces guiado por su deseo de poseer lo ajeno.
• Soberbia: Es uno de los pecados más importantes y serios, igualmente de los más ejercidos dentro del Infierno, solo opacado por la ira. Se caracteriza por el deseo y convicción de ser más importante y mejor que los demás, adoptando una confianza extrema en uno mismo, así como la desestimación y subestimación hacia otros. No hay mejor ejemplo dentro del Inframundo que el mismo Elphias Diederich, patriarca de su poderosa legión, quien desprecia abiertamente a todos quienes considera inferiores o impuros.

Samhain Pagano
Celebrado por los antiguos Celtas la noche del 31 de octubre, se trata de una de las festividades favoritas de los Setan. Irónicamente, este pueblo inició dicha celebración para ahuyentarlos y guiar a las almas de los muertos al descanso eterno. Sin embargo, en el 205 a.C., Antinoüs Tchalakov -líder de los Setan en ese entonces-, para burlarse de los humanos, mandó al clan entero a su dimensión, atormentando a todos los presentes en dicho festival. Desde entonces, tanto los Setan como los Ladrones de Almas y demás demonios, tienen la costumbre de subir a la tierra en esa misma fecha y vagar como simples mortales, para luego hacer de las suyas. Se podría decir que es la noche libre en el Infierno, ya que todos disfrutan mucho de gastar bromas de muy mal gusto a los humanos, tales como aparecerse frente a ellos, controlar el famoso tablero Ouija, crearles alucinaciones visuales y auditivas, mezclarse en sus fiestas o simplemente actuar como si fueran poltergeist. Generalmente se hacen concursos y competencias entre los demonios, probando la habilidades de aterrorizar o la cantidad de víctimas atormentadas. Algunos son convocados por numerosas invocaciones y aquelarres celebrados por sus seguidores, quienes esperan ansiosos la visita de sus dioses. Por supuesto que ningún demonio se perdería esa oportunidad. ¿La única regla? Nada de lesiones físicas graves o asesinatos hacia los humanos.

La Iniciación
Este evento es uno de los más escasos del Inframundo entero, pasa con muy poca regularidad, siendo opacado únicamente por el Megalon Erbfall. Se trata de la introducción de un nuevo miembro al clan Setan.
Para empezar, el aspirante debe llegar al rango de Ladrón de Almas, ya que todos los Setan pertenecen a dicha legión. Después, si logra sobresalir, se le asigna un tutor dentro del clan Setan, el cual lo preparará arduamente con retos y desafíos, para finalmente ser sometido a una última prueba, que el tutor otorgará y que únicamente él conoce. Si el alumno pasa dicho reto, su tutor le dará una pista para que este acuda al sitio donde se llevará a cabo la ceremonia.
Esta puede ser en seis lugares diferentes, en alguna de las entradas al Inframundo: el santuario de Hades en Grecia, una cueva oculta en las profundidades de la tundra en Siberia, el cráter Pozo de Darvaza en Turkmenistán, el ojo azul en Belice, el Lago Natrón en Tanzania, y, por último, la gruta que se encuentra en el reino de Rossanef Trinus.
Cuando el seleccionado encuentre la entrada que le corresponde, será automáticamente recibido por su tutor, quien lo guiará a una sala de ceremonias, especialmente hecha para este tipo de evento. Ahí lo estarán esperando todos los Setan, encabezados por el Elohim. Este será quien le asigne el puesto que ocupará y conjurará magia negra para otorgarle el tatuaje que lo definirá para siempre como uno de los Setan. Generalmente a este evento le siguen festividades dentro del Infierno que incluyen los siete pecados capitales.

Funerales
Todo tiene un principio y un fin, y los Setan lo saben. Hay que aclarar antes que nada que, al ser una entidad no encarnada, un demonio no puede morir como tal ni ir al Paraíso o Infierno por obvias razones. Entonces, ¿Qué le sucede a un espectro cuando al fin llega su hora? Hay dos opciones. La primera, la cual es la más infrecuente, es el simple desvanecimiento en el aire, sin dejar rastro alguno de la existencia más que los recuerdos de otros. Se da al tratarse de un suicidio. La segunda opción es mucho más aterradora. Esta sucede cuando el demonio es vencido en batalla, cosa que acontece de manera poco frecuente, pero es la forma más recurrente de muerte, siendo la causante de más del 90% de las bajas en el Infierno. Al ser derrotado, el cuerpo del demonio se petrifica completamente, pero no su esencia o alma. De este modo ya no puede sentir nada, moverse o respirar, se queda atrapado dentro de sí mismo el resto de la eternidad.
Durante años se buscó una solución a esta terrible agonía, hasta que, al observar a los vikingos, Antinoüs Tchalakov dio con la respuesta y copió su manera de honrar a los fallecidos. Cuando un demonio está a punto de morir, se crea un enorme barco especialmente confeccionado para él. Una vez que el demonio se ha petrificado, se cubre su cuerpo en mantas anteriormente sumergidas en aceites perfumados de lavanda, para después ser depositado cuidadosamente en una cama con cuatro agarraderas, las cuales sirven para ser tomadas por los cuatro compañeros más cercanos del petrificado, siendo las cabezas de una enorme procesión de espectros que inicia en la Quinta Prisión del Infierno y culmina en un sitio especial y apartado del río Aqueronte. Una vez ahí, la cama es situada dentro del barco que fue confeccionado anteriormente, el cual está anclado en una de las orillas. Además de esa embarcación, hay otras tres más, donde se colocan todas las posesiones del demonio para que le acompañen, borrando así todo rastro de su existencia por el Infierno, volviéndolo un recuerdo. El barco se libera, y este junto con los otros corre libremente siendo guiado por la corriente del río, que pronto lo llevará a una cascada. Antes de que esto suceda, el amigo o compañero más cercano al difunto toma una flecha encendida con el fuego oscuro de Opeth Gespenst y la lanza hacia el barco donde se encuentra el cuerpo, el cual se incendia inmediatamente. Esta flecha está acompañada por otras pero de llamas convencionales, que carbonizan las otras tres embarcaciones. Cuando estas llegan a la cascada, ya están incineradas casi por completo, quedando únicamente cenizas. Al caer por la fuerza de la catarata, se conjura un hechizo conjunto por al menos diez demonios, el cual tiene la función de expandir las cenizas, para que estas se hagan uno con el viento y corran libremente por el Infierno eternamente.
Al quemarse el cuerpo, el alma del demonio desaparece y se evita el martirio sin fin al que estaba condenado dentro de su cuerpo petrificado, y se asegura al mismo tiempo la vida eterna pues las cenizas no se disolverán nunca, y estarán vagando por el Infierno hasta el final de los días.
El rito más grande de este tipo que se ha realizado fue en honor a los dos únicos Setan que han muerto en batalla, los gemelos Kyo, Carzo y Caleb. En este se utilizaron aproximadamente veinte barcos, los dos principales donde descansaban los cuerpos fueron elaborados con la colaboración de muchísimos espectros dirigidos por el propio Opeth Gespenst, y midieron el triple que los convencionales. Los otros dieciocho fueron no solamente de pertenencias, sino también de diversas ofrendas hechas por los demás habitantes del Infierno. Uno de esos barcos fue exclusivamente de Opeth, el cual lo llenó de varios libros escritos por él mismo de incalculable valor. Ha sido la única vez que se ha visto llorar tan dolorosamente y sin vergüenza al Segundo al Mando, quien fue el que lanzó la flecha encargada de incinerar los cuerpos. Fue tan amargo su lamento y derramó tantas lágrimas que sus ojos, prácticamente sellados por siempre después del incidente que le costó la vista, pudieron volverse a abrir pues el líquido suavizó el tejido cicatrizado y lo despegó.


Jerarquías
En general, dentro del Infierno, se mantienen cinco rangos o niveles.
Muertos/Inferis
Ocupan el más bajo rango de todos, como su nombre lo indica, en este nivel se encuentran las almas de los condenados, quienes no tienen autoridad alguna y se dedican a cumplir sus castigos y mandatos de sus superiores

Espectros/Demonios
Ni muy bajos ni muy altos. Su misión es obedecer, cuidar lugares asignados y demás tareas asignadas en el Infierno. Estos pueden ascender de rango para volverse Ladrones de Almas y posteriormente Setan, aunque esto es muy difícil. Hay diez clases de estas criaturas, todas con características diferentes que los hacen únicos. Estas son:
• Ahharu: Es así como se le conoce a los seres vampíricos que han muerto o sido asesinados, y por sus maléficas acciones han sido vueltos demonios. Como todos sus compañeros vivos de esta especie, no tienen reflejo, poseen enormes colmillos, alas de murciélago, tez pálida y una sed de sangre insaciable. Tampoco soportan la luz del sol ni objetos sagrados.
• Incubo: Demonio de carácter masculino, el cual posee una belleza y atractivo más codiciado que la mayoría de las criaturas vivientes. Se aparece a las mujeres dormidas con el fin de seducirlas y mantener relaciones sexuales con ellas, muchas veces con el fin de procrear un hijo para fortalecer al Infierno con un soldado más o simplemente por mero gusto.
• Súcubo: Demonio de carácter femenino, con una sensualidad y belleza incomparables y sobrehumanas, las cuales se encargan de seducir a hombres dormidos, principalmente adolescentes o monjes con el fin de corromperlos. Suelen aparecerse desnudas o con ropas muy reveladoras. Muchas veces yacen con guerreros o reyes, con el fin de quedar embarazadas de un hijo con habilidades superiores ya sean físicas o mentales.
• Barghest o Cadejo: Este es un demonio que tiene la habilidad de transformarse en perro, con la variación que quiera, ya sea en tamaño, raza o características, con la única condición que siempre tendrá los ojos de su forma real. Acostumbran deambular por las noches, siendo asociados principalmente con hambre, muerte o desgracias. Tienen la capacidad de presentir catástrofes de cualquier índole, avisando de esta a los afectados antes de que suceda con aullidos progresivos durante días o semanas.
• Major: Los demonios Major tienen la habilidad de transformarse no solo en perro, sino también en la bestia que ellos deseen. Generalmente este se ajusta al tamaño del usuario, es decir, si un demonio es de estatura pequeña, su transformación será igualmente de talla inferior a la común, aunque son capaces de modificar libremente la estatura si así lo desean. La única condición que esto conlleva, es que la bestia siempre será de color muy negro y con los ojos rojos, blancos o amarillos.
• Drevak: Estos demonios son ciegos por nacimiento, pero, a cambio tienen los demás sentidos excelentemente desarrollados, sobresaliendo el olfato, con el cual identifican tanto a sus semejantes como a sus víctimas. Su nariz es tan sensible que, al pelear, ubican la posición su enemigo por medio del olor que despiden, al igual que a las vibraciones del aire. Otra habilidad que estos demonios tienen muy desarrollada es la ecolocalización, es decir, la capacidad de conocer por medio de la emisión de sonidos y la interpretación del eco que los objetos a su alrededor producen debido a ellos.
• Iblis: Estos demonios tienen forma humana o humanoide, sin embargo están conformados por una sustancia etérea parecida al humo traslúcido. Son generalmente negros, compartiendo la única característica de poseer ojos muy amarillos o rojos, dependiendo del usuario. Estos nacen a través de energías muy negativas, siendo tan grandes que se materializan en forma de bruma que se espesa cada vez más, hasta generar un demonio. Los Iblis tienen la capacidad de aparecer y desaparecer cuantas veces quieran, así como adoptar un cuerpo como el suyo.
• Dybbuk: Significa literalmente Espíritu Retorcido. Se consideran de los demonios más peligrosos, puesto que, como su nombre lo indica, carecen de alguna característica que les ponga un freno a sus acciones, generalmente la piedad o la empatía. Disfrutan de aterrorizar a otras criaturas, especialmente humanos, a los cuales poseen y es muy difícil exorcizarlos. Un Dybbuk puede nacer, o bien ser un demonio de alguna otra clase que sobrepasó el nivel de crueldad esperado para él, modificándose su genética y ganándose el sufijo Dybbuk.
• Ráksasa: La característica principal de estos demonios es su amor por la carne, y más específicamente, por la carne humana. Se les tiene prohibido subir al mundo mortal debido a su insaciable hambre, o con la condición de llevar un sello invisible en la boca, el cual les permite hablar pero no comer. Son muy escasos los Ráksasa que pueden  controlarse, y a cambio de esto se les permite devorar cuerpos recién fallecidos. Cabe destacar que los demonios Ráksasa son los guerreros más sanguinarios y expertos, amantes de las masacres y regueros de sangre.
• Guerreros Sombra: Sin duda los más escasos en el infierno. Un Guerrero Sombra es una criatura que ha hecho un pacto de posesión con un demonio a cambio de un enorme poder oscuro. En un cierto sentido se podría decir que inician como esclavos, pues no se pueden negar a las órdenes del demonio que los posee, sin embargo estos pueden llegar a establecer un lazo de amistad con sus amos puesto que están en constante comunicación. Una vez que esta relación se forje, los Sombra dejan de ser esclavos para convertirse oficialmente en Guerreros al servicio del Elohim, quien los acoge en el Infierno como uno más de su ejército. Los Sombra son prácticamente invencibles, a excepción de una debilidad sobre su vida privada, la cual es oculta con recelo. Solo quien consiga encontrar la debilidad de uno tendrá la victoria asegurada en batalla. Un Guerrero Sombra puede ser derrotado dos veces. Cuando ocurre la primera vez, este se refugia en las tinieblas, recuperándose, fortaleciéndose, volviéndose inmune a su anterior debilidad y asegurando su supervivencia escondiendo la nueva con recelo y furia, una mucho más complicada y difícil de hallar, pero con un valor incalculable tan grande que si alguien logra descubrirla, el Guerrero Sombra morirá definitivamente. Actualmente hay dos Guerreros Sombra, ambos pertenecientes a los Setan.

Legión de Ladrones de Almas
Conformada por 50 demonios élite elegidos especialmente por su fuerza física y poderes especiales. Se dedican casi únicamente a ocasionar caos y muerte o llevar a cabo misiones que involucren violencia. Pueden volverse Setan si evolucionan, aprenden de sus errores y los mejoran. Se manejan principalmente en grupos grandes, de aproximadamente cinco o diez, dependiendo de la tarea que se les asigne.

Clan Setan
Aquí se encuentra el afamado clan, en el penúltimo escalón. Conformado actualmente por 17 miembros, se distinguen no solamente por su poder, sino por su avanzado razonamiento e inteligencia. Pertenecen a la legión de Ladrones de Almas, son básicamente todos los miembros que han evolucionado y logrado ascender de rango. Todos los Setan son Ladrones de Almas, pero no todos los Ladrones de Almas pueden volverse Setan. Así de simple. Dentro de este clan todos ninguno es superior o inferior, sin embargo, los miembros son divididos y desempeñan diferentes papeles dentro del clan. Los puestos son:
• Ayudantes del Elohim: En este puesto se ubican los dos demonios con mayor rango antes que el Elohim, y, como su nombre lo indica, son los Segundo y Tercero al mando. Su poder es comparable con el del amo del Infierno, pero sin superarlo. Cuando el Elohim está ausente, son estos los que se encargan de ejecutar las órdenes y llevar el mando en el Inframundo entero. Estos no cambian, los ayudantes siempre son los mismos.
• Dioses Gemelos: Dos por generación. Aquí se encuentran El Sueño Eterno y La Muerte, demonios que se encargan de poner a las criaturas en estado vulnerable por medio de los sueños o la misma muerte, con el propósito de que sean más accesibles a los espectros que buscan aterrorizarlas. Son los guardias personales del Elohim, y su morada es en Giudecca, junto con su señor. Este rango es traspasable, a quienes los Dioses Gemelos actuales elijan.
• Jueces del Infierno: Siempre son tres por generación, y, como su nombre lo indica, ellos se encargan de juzgar a las almas que entran al Inframundo, mandándolos a la prisión y castigo que les corresponda de acuerdo a los crímenes cometidos en vida. Viven en una mansión cerca de Giudecca, sin embargo desempeñan su labor en la Primera Prisión del Infierno, más conocida como El Campo de la verdad, dentro de un edificio llamado El Tribunal del Silencio. Una característica especial de este lugar es que no se puede mentir. Este rango se traspasa por generación a quienes los actuales Jueces elijan.
• Sargento Primero: Por cada generación hay uno, y, si bien no es su líder, es el encargado de dirigir a los Ladrones de Almas. Es el supervisor de sus acciones, así como de sus tácticas y misiones. Trabaja en conjunto con los comandantes, estrategas y espías. Este rango lo elige el líder de los Ladrones de Almas de acuerdo a su juicio.
• Comandantes Primero y Segundo: Dos por generación. Actúan de acuerdo a las órdenes de los estrategas y el sargento, son los que llevan la responsabilidad en las guerras comandando a los demonios de menor rango, estando ellos muchas veces a la cabeza de los ejércitos.
• Estrategas: Son tres por generación, esto debido a la necesidad de diferentes puntos de vista para una misma táctica, aunque siempre hay uno predominante que dirige a los otros dos, el llamados Estratega Maestro. Se encargan de planear los movimientos a realizar en las guerras, así como lugares donde se llevarán a cabo y porqué. Rinden cuentas directamente al Elohim, y son enteramente responsables de los resultados de las batallas. Deben tener pensamiento rápido, por si algún imprevisto se presenta en medio de la guerra. Son elegidos por el Elohim.
• Espías: Dos por generación. Principalmente de tamaño pequeño y enorme rapidez, se dedican exclusivamente a pasar desapercibidos por el mundo entero, con el objetivo de recaudar información de la situación actual cuando se les pide. Generalmente hacen informes de rutina, pero igualmente existen situaciones especiales donde deben ser aún más sigilosos. Otra función que desempeñan es el localizar a miembros desaparecidos o reencarnaciones. Son elegidos por el Segundo al Mando por sus características físicas.
• Guardianes: Uno por región. Custodian regiones de suma importancia en el Infierno que no pueden estar a cargo de demonios con menor rango por diversas situaciones. Este puesto es otorgado por los anteriores guardianes a quienes elijan, obligatoriamente Ladrones de Almas o Setan.
• Médium: Generalmente de sexo femenino, es la única en todo el Infierno. Es elegida especialmente por su enorme habilidad para ver el futuro, así como el pasado y las posibles consecuencias de ciertos actos. Es muy rara la vez en que una médium es reemplazada, sucediendo únicamente si esta tiene la visión que le indica que es el momento de dejar su cargo.

Elohim
Es la máxima autoridad en todo el Infierno. Todos y cada uno de los demonios y espectros que habitan en sus dominios le deben lealtad y devoción absoluta, ya que, no solamente es el ser de mayor poder, sino es igualmente parte de la línea sucesora especialmente elegida por Hades en los tiempos mitológicos para continuar con su legado. Es decir, el Elohim actual es básicamente la reencarnación de Hades.
En total, han habido cuatro Elohim desde la creación del Infierno: El primero fue el mismo Hades, quien le dio vida a todos los demonios y construyó el Inframundo como lo conocemos actualmente, para después legar el cargo a Antinoüs Tchalakov, un poderoso Ráksasa de origen ruso, conocido principalmente por su crueldad y sangre fría. Tchalakov es quien inició la tradición del Samhain Pagano, y fue durante su reinado que se llevó a cabo la Guerra Santa más larga y devastadora de todas. En contraste, su sucesor, Tuffic Zorn Setan, el aclamado Señor de las Bestias, llevó un imperio caracterizado por la relativa calma y tranquilidad, basando su poderío no en la violencia física, sino en la sabiduría. Robó miles de manuscritos, libros y pasajes de todas las dimensiones del universo, los cuales son considerados un tesoro invaluable dentro del Infierno. Por último, el último sucesor, quien aún gobierna en el infierno, es Salvatore Finnegan, el cual es un ser lleno de misterio total. Finnegan es conocido más que nada por todos los enigmas que lo rodean. Toda su vida es completamente desconocida, incluidos los datos de como conoció a Tuffic Zorn o su ingreso en el clan Setan. Es tanta la incertidumbre que se ha logrado en torno a su persona, que durante muchísimo tiempo solo Séneca Litróf, Opeth Gespenst y Elphias Diederich supieron su identidad, mientras que para todos los demás era conocido como Shashuke Setan, seudónimo con el que se autodenominó hasta hace poco.

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